DA A TUS COETÁNEOS AQUELLO QUE NECESITAN

martes, 3 de abril de 2018

Las funciones de la historia



Función 1, Entretención y terapia.


(…) En los encuentros familiares, en las situaciones sociales que se dan en un plano de intimidad, cuando hay mucho que decir y mucho que escuchar, las personas, de cualquier nivel y condición, se cuentan historias(Delaunoy y Ossandón 2013: 29)

Contar historias como entretención además nos da momentos de comunicación con las otras personas con las cuales compartimos estos momentos. Además, muchas de esas historias evocan momentos pasados muy lejanos y sucedidos en lugares extraños. Es así que al ofrecernos la historia algo “exótico” nos entretiene aún más llegando a punto de fascinarnos. Delaunoy y Ossandón (2013) dicen:

(…) Las historias que exponen la vida de las personas de otros tiempos son nece­sarias por los mismos motivos por los cuales resultan interesantes, para millones de seres humanos, las revistas o los programas de farándula que exponen las vidas refulgentes de los famosos: al ver cómo viven esas personas tan distintas y distantes las personas corrientes logran escaparse, por algunos minutos, de sus propias aflicciones inmediatas, de una vida propia a veces algo deslucida. (P: 29)

He aquí la función terapéutica de la historia, que nos hace olvidarnos de nosotros mismo de nuestros dolores y de hastío en que muchas veces nos vemos envuelto. Por eso señala Beverley Southgate (1996) que conviene hablar de que la historia también cumple una función terapéutica,

 Función 2, Sentido:

La vida suele ser rutinaria y muchas veces caemos en la vacuidad, en estos casos los relatos sean históricos o no, poseen el don de darnos eso que nos falta en la vida, de darnos un sentido y unas experiencias. En el caso de la historia el historiador como narrador convierte fragmentos de tipos diversos de realidades; información, ideas, preguntas, explicaciones, imágenes; toman todo eso y lo transforman, mediante acto de “imaginación configurante”, en un relato interpretativo, que pone cada cosa en su lugar. Es decir que le da un sentido. Delaunoy y Ossandón (2013) dicen:

“La mente humana, al parecer, necesita encontrar sentido a un mundo que normalmente no ofrece ninguno. Para eso sirven los relatos. Gracias a ellos, sean propios o ajenos, las personas logran dotar de dirección a su experiencia vital, conectándola con un piso esencial de orden.  (...) La gracia de los relatos es que tienen todo eso que falta en el ámbito de la experiencia. Dentro de las historias los principios y los finales son claros, hay una trama que logra empujar los hechos hacia una dirección que es visible y alentadora. Todos los hechos y acciones están en el lugar adecuado, generando en el lector o el auditor la sensación de estar al frente de una obra integrada y significativa, como debe pasar en el paraíso (cosa de examinar relatos breves como los de Chejov). No sobra nada y no falta nada. Todo se ve, perfectamente, en el lugar que le corresponde en el orden narrativo. Para eso están, pues, las historias. Son el cable a tierra con el sentido” (P: 30).

En el ámbito de la historia corresponde a los histo­riadores crear ese sentido, lo que hacen es lo siguiente: recolectan fragmentos de tipos diversos de realidades; información, ideas, preguntas, explicaciones, imágenes; toman todo eso y lo transforman, mediante acto de “imaginación configurante”, en un relato interpretativo, que pone cada cosa en su lugar. Estos relatos, “bendecidos por una mano experta, son fundamentales para la vida social, pues aportan a las personas y a los grupos los discursos en términos de los cuales ellos logran mirarse a sí mismos como parte de una cultura o un proyecto dado. Con las armas que aporta este alineamiento inicial, los grupos pueden lanzarse, con provecho, a la acción en el presente y en el futuro” (Delaunoy y Ossandón 2013: 31).

Función 3, Identidad:

La Historia cuando revela el pasado común de un grupo de personas hace que estas personas se sientan parte de algo y continuadores de algo. Las historias aportan esos ingredientes primarios que sirven para fijar la identidad en las personas y los cuerpos sociales. Ser miembro de una comunidad dice Hobsbawm, (1972: 2): “es situarse a sí mismo con respecto al propio pasado, aun cuando sólo sea para rechazarlo”. Todos los seres humanos tienen, pues, una relación con el pasado. La presencia viva de ese pasado permite que las personas y las instituciones (estado) puedan estabilizarse en el tiempo, manteniéndose internamente cohesionadas.

La Historia desde sus comienzos según Fontana, (1982) ha cumplido una función social muy clara, aunque “haya tendido a enmascararla, presentándose con la apariencia de una narración objetiva de acontecimientos concretos. Esto, en distintos frentes, pero uno señaladísimo: la Historia promueve la cohesión, haciendo que las personas se sientan parte de algo y continuadores de algo” (P: 15).


Función 4, Ideología:

La relación de la historia con el pasado y la influencia de este pasado en el presente nos permiten comprender como la ideología impera en ella. El pasado aporta una referencia moral o sea unas normas en la que se supone debe estar éticamente organizado el mundo. Las sociedades humanas aceptan esto creyendo que existe una especie de orden moral universal en términos del cual puede jugarse qué es bueno y qué es malo y por lo tanto como debe organizarse el mundo.


Función 5, Pensamiento:

La función de ‘identidad’ y la función ‘ideológica’, fue la espina dorsal para el quehacer de los historiadores tradicionales.  Pero la nueva historia, ha comenzado a considerar que la principal contribución de la Historia a los procesos educativos no tiene que ver con los conocimientos que aporta: podría darse en una clase de historia un contenido totalmente ficticio, pero al estar bien planificada, puede lograr los objetivos de análisis y reflexión por parte de los estudiantes. De hecho, las destrezas cognitivas son lo más importante a desarrollar en los estudiantes. Pues son vistas, por la nueva historia como instrumentos esenciales para que los estudiantes puedan desenvolverse en el mundo global bajo el cual vivimos.

Por Sergio Chilet - profesor de historia y geografía - diplomado en gestión del patrimonio cultural.


Share:

siguenos en facebook

BTemplates.com

Copyright © 2018 Laconflictividadhumana.com| Todos los derechos reservados.. Con la tecnología de Blogger.

Política de cookies.

Este blog está alojado en blogger y utiliza google Analytics como herramienta de análisis. Desde este enlace https://policies.google.com/technologies/types?hl=es puedes consultar el tipo de cookies utilizadas por google. Cuando entras por primera vez al blog aparece un mensaje donde se informa sobre el empleo de cookies de google.

Puede acceder a www.aboutads.info para inhabilitar el uso de cookies para la publicidad personalizada por parte de otros proveedores.

También los usuarios pueden inhabilitar la publicidad personalizada. Para ello, deberán acceder a Preferencias de anuncios.

Translate